jueves, 28 de octubre de 2010

Viaje a Ninguna Parte

Ve pasar las estaciones desde detrás del cristal. El otoño se ha enseñoreado de los campos y tapiza las vías de hojas ocres que el rebufo del tren hace volar formando espirales tras de sí. No hay ninguna parada programada en el viaje viaje a Ninguna Parte.

Strasbourg, 2010

sábado, 16 de octubre de 2010

A Ninguna Parte

Buenas tardes. El destino de ese tren está en blanco... ¿a dónde va?

A Ningún Lugar.

¿No va a ningún lugar?

No, a ningún lugar, no: a Ningún Lugar.

Por favor, deme un billete de primera clase.

El viajero subió al vagón en el momento preciso en el que comenzaban a cerrarse las puertas y el silbato anunciaba el inicio de la marcha. Se sacudió la lluvia del sombrero y la gabardina, soltó la maleta y se sentó junto al cristal viselado de gotas de lluvia.

Era el único pasajero. La estación se alejaba.

Strasbourg, otoño de 2010.

Perder el tren.

Mira desolado el andén vacío. Ha perdido el tren. La lluvia resbala goteando de las alas de su sombrero y empapa su gabardina.
Sentado sobre la maleta mira las vías.
El último vagón desaparece en la arboleda.

Strasbourg, otoño de 2010